Reflexionando sobre el discrimen, la ignorancia y un poco de caca
Quisiera que toda nota publicada en mi blog los matara de risa. Que cada oración tuviera el efecto refrescante de la brisa marina (y no me refiero a la que te golpea la cara cuando estás dentro de la yola en pleno Canal de la Mona). Hoy será un buche de agua salada de ese mar profundo y misterioso. Porque en el mundo real, la inmigración no es un cuento de niños. Tú no eres Alicia y tampoco vives en el País de las Maravillas.