Las dos pantallas de un celular

Muchos
dominicanos se sintieron ofendidos con las afirmaciones hechas en una entrada
pasada. Fui tachada –con razón- de haber estereotipado a los míos, a favor del
foráneo y en suicidio de la raza. Claramente los corté a todos –menos a mi papá
precioso- con la misma tijera: machistas y mujeriegos.
El primero en “wasapiar” fue un ex, pidiendo explicaciones; seguido de uno que otro desconocido por correo electrónico. Finalmente silencié mi pluma con el tema, que alborotó las testosteronas con más pasión que un par de tetas. Me asustó que los machistas y mujeriegos se pusieran también agresivos.
El primero en “wasapiar” fue un ex, pidiendo explicaciones; seguido de uno que otro desconocido por correo electrónico. Finalmente silencié mi pluma con el tema, que alborotó las testosteronas con más pasión que un par de tetas. Me asustó que los machistas y mujeriegos se pusieran también agresivos.