Con la tecnología de Blogger.

Seguidores

Favor mostrar su visa dominicana, ciudadanía o "Green Card"

Gracias!

Datos personales

Mi foto

Escribo por muchos. Hablo demasiado y callo poco. Mi blog es mi voz y mis seguidores mi conciencia.

Machista… ¿Yo?

Hola, mi nombre es Cristina Marrero y soy una machista en recuperación. Todo comenzó un día cualquiera cuando mi madre me mandó a recoger la habitación de mi hermano “porque Él es el varón”.  Luego me dijeron que no podía tener sexo antes del matrimonio “porque ningún hombre se casaría conmigo”.  
No fui educada con amplia información sobre el uso del condón. En cambio, fue imperativo aprender buenos modales, a no enseñar el ombligo (porque eso sólo lo necesitan las niñas feas para llamar la atención) y claro, el ABC culinario y lo básico en “administración doméstica”. Cualidades necesarias para casarse. 
Aunque me ofendo cuando se nos señala como sociedad machista; debo reconocer que en mi caso, esa fue la línea de pensamiento y conducta. Entiéndase que de donde vengo, desde los 21 años numerosas tías andaban muy al pendiente de cuándo es que –FINALMENTE- me casaría. Tía Fefa, por ejemplo, no debe saber ni que estudié en la universidad; pero está tranquila porque ya cargaron conmigo, con papeles. Y si me divorcio tampoco será considerado ni tropiezo ni fracaso. Pues, ya con el acto en sí de casarme, me libero del estigma de jamona.
Hoy día, pocos me preguntan sobre mis logros profesionales, mi desarrollo o madurez espiritual. Cuándo voy a tener bebés es la “mortificación” de la mayoría. –Yo solo espero que de la misma manera que llevan un conteo preciso de mi reloj biológico, también lo hagan con las cuentas del nursery, la leche y los pañales-.
Lo interesante de todo es que, curiosamente, agradezco mi formación machista. Primero, porque la lectura, las noticias, el mundo en general te obliga a no quedarte en esa caja cuadrada. Sacas un pie, miras un poco, vuelve y entras, y al final, terminas entrando o saliendo según convenga y dicte la situación.  Como el dicho que reza “dama en la calla, perra en la cama”.  Algo así.
De hecho, a pesar de todo lo dicho, no veo en mami una mujer por completo machista. Más bien me parece una súper mujer. Ella no se limitó a los quehaceres del hogar. Salió a trabajar, se inventó su propio negocio en sociedad con su yerno (durante nueve años) y actualmente da clases de cocina en casa –Curso de Cocina Feliz-. La justificación del nombre es porque ella da cátedra s de cocina como remedio para muchos males, un matrimonio duradero, unidad familiar y otros.  Además, nunca la vi en bata por la casa, rolos o mala cara. Ella sí se viste y se arregla para su marido, le cocina gourmet todos los días (EN SERIO!), porque hasta lo más sencillo, ella lo muestra como un plato de reyes. Lo que vi, es que ella disfruta atendiendo y sirviendo a su “macho”. Y lo tiene bastante controlado. No pelea, pero de alguna misteriosa forma El está rendido a sus pies.  
Sonia Díaz de Marrero, es además muy liberal a la hora de hablar de sexo. Parece una contradicción con lo dicho al principio; pero es difícil de explicar. Mami llama a las cosas por su nombre… del mundo. La vagina y el pene en su versión popular. Hace unos meses me llamó muy preocupada porque leyó que el sexo oral (mujer a hombre) daba cáncer en la garganta. No puedo describir la sensación que me dio recibir tal advertencia; como si me estuviera mandando a hacer las tareas de la escuela; porque si no voy a repetir el curso.  Y agrega: “hay muchas cosas que se pueden hacer; por ejemplo…” –ADIÓS MAMI, HABLAMOS MAÑANA.
Como pueden ver sus consejos son de lo más interesantes. La mayoría no están probados científicamente, pero sus 40 años de matrimonio le dan cierta credibilidad. Uno de mis favoritos es con el servicio doméstico.  Mami está clara de que cualquier sirvienta o dama de compañía que vaya ayudar bajo su techo, mínimo deben faltarle cuatro dientes; sino, no cualifica.
También tiene un amuleto para las casaderas. Es un pene hecho con pantimedias color carne. Y les diré que es una verdadera obra de arte. Tiene TODAS sus partes. Las tres principales y una serie de detalles que hacen pensar en un miembro real, puesto en formol.  Para que tengan una idea de que tan “humano”  luce aquello, les cuento que una vez se lo entregó a una monja envuelto en papel de regalo. Era una de las monjas que dan clases en la Universidad Católica Santo Domingo y que comía todos los sábados en el negocio de mami. Sabrán que la monja quedó de lo más fascinada y le dijo que lo quería prestado para las clases de educación sexual.  A mami le dio la impresión de que la religiosa jamás se lo devolvería, así que no se lo prestó.
Todas las damas de la familia hemos usado su creación en nuestras despedidas de soltera, enganchado de la ropa. El “órgano” ha sido pieza clave en el matrimonio de muchas primas, según mami. Incluso, tengo un pariente que se casó con una chica muy… tímida y delicada que se negó rotundamente a ponerse la manualidad de mi mamá. Lloró cuando vio la pieza y la despedida de soltera terminó siendo un conversatorio de damas educadas. Tiempo después se divorciaron y mami ASEGURA que ESA fue la causa de la separación. La verdad-verdad, el mito no se ha roto, pues ninguna de las que orgullosamente llevamos el pene nos hemos divorciado… Hasta ahora.
El caso es que todos hemos evolucionado, y las enseñanzas de aquel momento eran necesarias; pues contribuyeron en mis decisiones y mi vida actual. No me quejo. He aprendido a llevar con orgullo todo lo que una vez le critiqué a ella. Yo detestaba, por ejemplo, que en una comida mami le preguntara siete veces a papi si le quedó buena. Veamos el libreto:
 –More, ¿te gustó?; pregunta ella.
–Sí; El responde.
–¿Verdad que la carne está bien suave?; ella insiste.
– Se deshace en la boca; El afirma.
– No me quedó tan rico como el que comimos en restaurante el otro día; dice ella buscando del Él una reacción aún más apasionada.
 – ¡Te quedó mejor! , le dice Romeo a Julieta.

Y yo casi vomito la comida. El mismo drama todos los días.

A la fecha, ¿adivinen quien llama a su marido al celular, sólo para saber si le gustó el almuerzo que le preparó para el trabajo?
Y no pregunto siete veces… Pregunto diez.
Esta debe ser una nueva corriente del machismo; como la metrosexualidad de muchos hombres. Es una versión adaptada a los nuevos tiempos. ¿Lo mejor? ¡Mi suegra me adora! No me pregunta nada del trabajo (para ella eso de hacer un programa de televisión es un hobby); pero siempre me pregunta que cociné –que le cociné a su hijo-.   Y yo me muero de risa. Así soy feliz y espero no ser crucificada por ello.

9 comentarios:

Mari Mendez 5 de marzo de 2011, 20:52  

Creo que a eso estamos muchas condenadas...repetimos en nuestra adultez lo que mas hemos criticado de mamá, y lo mejoramos por mucho!!!!
Ahora entiendo muy bien el exito de tu matrimonio. Fuiste educada muy bien en todos los aspectos. Felicidades y sigue adelante en todas tus empresas. Besos a mi sobrina Mía.

Cristina Marrero 6 de marzo de 2011, 3:47  

Wow, Mariii ! Gracias!! Raúl te envía besos!!

Mey 6 de marzo de 2011, 9:59  

Nadie dijo que la liberacion femenina cuenta con ser divorciada, odiar los quehaceres del hogar, y exitosa profesionalmente. No hay nada como sentirse una mujer liberada junto al hombre que se ama, defenderse en la cocina y en la cama!!!, y sobretodo ser exitosa en la profesion escojida que nos llena. Muy interesante tu definicion de mujer machista. Claro que tenemos que esperar a que tengas un hijo varon y una hija!!!

Cristina Marrero 6 de marzo de 2011, 11:09  

Tienes razón, Mey!!! Y cuando eso ocurra, ya te contaré mi "nuevo punto de vista" ;) Y GRACIAS! Me encanta que comentes!!!!!! :) :)

MARITZA 7 de marzo de 2011, 16:42  

Cristina, en casa todas las tareas eran para mi hermana y yo porque eramos las nenas. Mi madre nos enseño a barrer, mapear, fregar, etc, y mi padre nos enseño a pintar la casa, lavar el carro y cortar la grama. Mientras, mi hermano solo jugaba por que era el varon y el pequeñin. Como madre moderna en casa mis dos hijos aprenden de todo no importa el "genero" de la actividad. El Gus mapea como un general y Gaby lava carros como la mejor, y a ninguno se le ocurre decir: "...pero es que eso lo hacen l@s nen@s. Asi espero lanzar al mundo dos personas preparadas para lo que venga.

Cristina Marrero 8 de marzo de 2011, 4:10  

Mari,tu eres ejemplo de lo que digo. La crianza de uno más la experiencia propia adquirida. El resultado? Eres un modelazo de madre!

glamer 26 de abril de 2011, 10:50  

Como decimos aqui : "de tal palo tal astilla"

Rafael Castro 28 de octubre de 2011, 4:19  

Esta genial esta crónica. He encontrado este blog por coincidencia y he quedado maravillado. Me gusta tu forma de decir las cosas....
Cristina tienes un nuevo lector en tu página.

Cristina Marrero 28 de octubre de 2011, 4:55  

Rafael, bienvenido! Gracias por tu comentario y por hacerte seguidor del blog. De verdad, estaré con una sonrisa toda la mañana :) y si lo promueves en tu Facebook, lloraré de felicidad toda la noche.

Publicar un comentario

  © NOME DO SEU BLOG

Design by Emporium Digital