Por qué las dominicanas NO pueden SONREÍR…

Ser chulámbrica, en mi país, es una característica de cuidado (en el argot popular dominicano, se refiere a una persona que sobrepasa los límites de la simpaticura. Sinónimos: Sabrosa, relambía) No es un defecto ni tampoco una virtud; pero en mi caso, chulámbrica de nacimiento, mi sonrisa vivió bajo el escrutinio de mi mamá. Ella no quería que me riera tanto ni le hiciera fiesta a los chistes de hombres.